Días como estos son los que nos cachetean al punto de hacernos llorar y nos recuerdan las graves consecuencias que nuestras acciones cotidianas tienen sobre este planeta y sus ecosistemas. Somos pequeñitos pero molestos, como un parásito, como un virus carnívoro.

Hace muchos años que Ciudad de México está cubierta por un manto de nata medio negra, medio café. Smog, metales pesados, heces. 

Pero este fin de semana se puso peor, tanto que la Jefa de gobierno de la ciudad —y secretaria de medio ambiente de 2000 a 2006—, Claudia Sheinbaum, pidió a los dioses mexicas “por lluvia” para detener esta masacre ambiental que nos tiene a dos de caer fumigados como cucarachas.

 


Resulta extraño pensar que hace apenas unas semanas celebrábamos el Día de la Tierra para recordar que es el único hogar que tenemos… por lo menos hasta descubrir cómo invadir otras galaxias (guiño, guiño).

La fecha se conmemora el 22 de abril, pues en 1970 se llevó a cabo una manifestación para hacer conciencia sobre el impacto de los seres humanos en el equilibrio ecológico. Ésta congregó a más de 20 millones de personas en Estados Unidos.

 

republica32.com

“Estoy hasta la madre de ustedes, mugrosos abraza árboles”

 

Luego de casi 50 años desde la primera muestra masiva de descontento por el cambio climático y el escándalo chilango por el aire cochino que respiramos en días recientes, nos encantaría decirte que todos tus “esfuerzos” por llevar una vida eco friendly son la clave para revertir el impacto humano en el medio ambiente, o que tu cepillo de dientes hecho de bambú y tu dieta vegetariana van a salvar el planeta… pero no.

No te culpamos por intentarlo, pero cuidar muchas plantas y andar en bici no es suficiente para convertirte en el Capitán Planeta.

Y se pone peor. Sucede que algunas de las actividades estandarte dentro de la burbuja eco friendly implican el sufrimiento de millones de personas y el deterioro del planeta. Sí, lamentamos decirte que son un simple placebo para tu ego ambientalista.

Si no nos crees, sigue leyendo y atragántate con tus espinacas orgánicas.

republica32.com

Como vegetariano/vegano te colocas en la base de esta pirámide de egos.

Es cierto que la alimentación carnívora es parte importante en la contaminación ambiental y en muchos casos, de crueldad animal, pero apostamos un kilo de bistec contigo a que no sabías que tu estilo de vida no te está librando de darle en la madre al planeta.

Aunque algunas personas juran que la solución para combatir el daño ambiental se encuentra en los vegetales, hay quienes afirman lo contrario; bien lo dice Lierre Keith —escritora feminista, ecologista, y exvegana con 20 años de experiencia—: “están completamente equivocados, no por sus valores, que son perfectamente válidos, sino porque no entienden que la agricultura es la cosa más destructiva que los humanos le han hecho al planeta”.

Entonces, ¿mis vegetales también están matando al planeta? Así es, amiguito.

Keith se refiere a la agricultura industrial —o el origen de tu comida, como quieras verlo— y la necesidad por buscar nuevas tierras de cosecha como una plaga que acaba con suelos, desplaza y extingue especies, contamina el agua, y prácticamente, devora ecosistemas.

republica32.com

¿Eres de los fieles #sinpopoteporfa?

Bravo amiguito, la convicción para dejar de tomar tu caramel macchiato venti SIN POPOTE es bien agradecida en el cielo de las tortugas asfixiadas.

Es cierto que al año se producen alrededor de 300 millones de toneladas de plástico y alrededor de 8 millones terminan contaminando las aguas de los mares y matando especies, pero te tenemos una mala noticia: los popotes no son el peor de los problemas plásticos para el planeta.

¿Acaso te has cuestionado tu uso efímero de otros plásticos? Te apostamos que cuando se trata de los filtros de tus cigarros —clasificados por la nueva ley del Tratamiento de Residuos Orgánicos e Inorgánicos de la Ciudad de México como desechos inorgánicos no reciclables— o el vasito rojo de la peda —que tarda de 65 a 75 años en descomponerse— no te sientes tan preocupado, ¿verdad?

Ahí te lo dejamos de tarea.

republica32.com

¡Qué chéveres las fotos que tomaste con tu iPhone de la visita al huerto local!

Pero quisieramos saber si te has preguntado el impacto ambiental que tiene tu smartphone, ¡oh sí, querido! el mismo que usas para presumir tus esfuerzos en pro del medio ambiente.

Se calcula que a lo largo de su vida útil, un teléfono inteligente de gama alta libera 95 kilos de CO2, y ni hablamos de sus componentes y las graves consecuencias que tienen en la naturaleza y las manos que los obtienen.

La mayoría provienen de minería a cielo abierto, donde se explotan recursos no renovables llamados minerales de sangre.

Ahí tienes el wolframio, que sirve para que tu celular vibre; éste se obtiene de minas en el Congo, donde se mata y se viola a la población local en disputas por los territorios donde es explotado.

Pero venga, que tus fotos quedan padrísimas, cariño.

¿Y los ajolotes qué?

¿Qué clase de hipocresía es querer adoptar todos los perritos y gatitos sin hogar que ves publicados en las redes sociales, pero no pensar en las pobres ajolotitos que están a punto de extinguirse por tu culpa?

La urbanización y contaminación del agua en Xochimilco están acabando con esta especie endémica de México, que además es considerada pieza clave en la investigación de regeneración de tejidos.

Piénsala dos veces antes de volver a hacer una peda en una trajinera.

republica32.com

Lamentamos informarte que ni los conciertos de tu artista favorito se libran de contaminar.

Y no, no importa si cantan canciones que hablan de cuánto aman la naturaleza y la necesidad de salvar el planeta, entre la basura que se produce por productos vendidos y la poca logística de los organizadores para el reciclaje de los residuos, la reducción del impacto ambiental es casi nula.

Y ni hablamos de las emisiones del CO2 involucradas en eventos masivos, ¿verdad? Mejor no.

republica32.com

Así que piensa mejor la próxima vez que quieras venir a restregarnos tu ensalada y tu falso discurso de superioridad en la cara.

Más R32

ASMR con el Bebesaurio:

Las duras con Ventura

Podcast

Sick Sad World

Un mundo feliz

The good life

Deja un comentario